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martes, 19 de abril de 2016

PATRIOTAS PANAMEÑOS

Hoy dejamos aparcadas las reseñas y volvemos a la rabiosa actualidad. Seguro que estas semanas, a no ser que os hayáis ido a vivir a otro planeta, os habréis hartado de oír hablar en los medios noticias sobre un país y más concretamente de sus papeles. Sí, efectivamente me refiero a Panamá. Antes de opinar os voy a explicar en que consiste esta trama destapada por la prensa internacional, tras una investigación de casi un año, en lo que se ha convertido en la mayor filtración de la historia.


Durante estas semanas no han dejado de aparecer nombres de gente pública como políticos, futbolistas, actores, cantantes, etc... de los que unos papeles incriminatorios con su firma, probaban que habían abierto una sociedad "offshore" en Panamá. Os preguntaréis donde está el problema, pues veréis, estas sociedades se crean principalmente, para hacer de pantalla y ocultar al verdadero titular de una cuenta bancaria. Esa cuenta no tiene por qué estar necesariamente en ese país, sino que lo normal es que esté en Suiza, Andorra u otros lugares utilizados tradicionalmente para ocultar dinero a Hacienda. Porque ahí está el quid de esa cuestión: cuando alguien no quiere que se sepa que es el titular de una cuenta, es porque ese dinero o bien proviene de actividades ilegales, o bien no ha sido declarado al fisco de su país. En algunos casos, estas sociedades también se usan para hacer pagos en B, por ejemplo, de comisiones en casos de corrupción.

La mayoría de los implicados han dicho que ellos no tenían nada que ver, y es obvio, ellos no la han creado. Normalmente no la crea directamente el evasor, sino sus asesores: o bien abogados o, más frecuentemente, bancos privados especializados en gestionar altos patrimonios. No es habitual que una persona privada conozca estas fórmulas ni que se ponga en contacto con un despacho como Mossack Fonseca (el despacho panameño que tramitó las sociedades). Entre las distintas fórmulas para rebajar la factura fiscal de sus clientes, les ofrecen las estructuras llamadas "offshore" por encontrarse en paraísos fiscales. Y la acogida de las mismas ha sido históricamente enorme porque, entre pagar a Hacienda (buscando fórmulas legales para minimizar la factura) y dormir tranquilo, y no pagar nada aunque sea corriendo un riesgo, muchísimos clientes adinerados prefieren la segunda opción.

Cabe destacar que esto no es ilegal, igual que crearla en Cuenca. Lo que es ilegal es lo que se hace con ella. Nadie paga por ocultar su patrimonio si no tiene nada que ocultar, porque eso es para lo que sirven las sociedades en Panamá. Luego es evidente que se crearon para fines ilícitos, como mínimo para defraudar a Hacienda. En consecuencia, claro que hay un problema con estas sociedades, y muy grave: de ahí la dimisión del primer ministro de Islandia o la delicada situación de Putin o Cameron. En España, muchos de los titulares de estas sociedades regularizaron su situación en la amnistía fiscal del PP, pero acogerse a esta medida implica que habían defraudado anteriormente.

Y la pregunta del millón: ¿Por qué en Panamá?
La sociedad tenía que estar creada en un país no comunitario (para que no le afectara la directiva) y, preferentemente, donde haya secreto y no se pueda conocer el nombre de sus dueños. Es decir, Panamá. También sirven otros paraísos fiscales como las Islas Vírgenes, Bahamas, Bermudas... Pero Panamá tiene ventajas frente a estos otros centros 'offshore': es un país mucho más grande, estable, con una economía desarrollada y un sector financiero nacional sólido. Y ,además, tiene toda una industria especializada en esta operativa desde hace muchos años, como demuestra el caso de Mossack Fonseca. Tanto es así, que muchas sociedades en otros paraísos se crearon desde el bufete panameño.

Bien, ahora que estáis puestos en situación, toca hablar de si esto, independientemente de su legalidad, es moral. Creo que todos estamos de acuerdo en que no. Pero esto es nuestro pan de cada día, la ingeniería fiscal está de moda, mucha  gente estudia economía para acabar buscando el limite de la legalidad, con el fin de ahorrar el máximo de dinero, porque este es nuestro sistema económico. El capitalismo ya fue definido como acumular el mayor capital posible y tratar de sacar el máximo beneficio posible. Kaynes planteaba un capitalismo salvaje, en el que no importaba a quien hundías para hacerte inmensamente rico. Ahora, aunque tenemos una economía más mixta, siguen sin importarnos los medios. Puesto que Amancio Ortega, un hombre que  nació pobre, ahora es multimillonario y explota a millones de personas en países del tercer mundo, porque Felipe González defendía el socialismo radical en los 70 y ahora se forra y tiene un yate de lujo y así es la vida, los que están arriba no llegan sin haber pisoteado a alguien para darse impulso. El ser humano es insaciable: cuanto más tiene más quiere y esto explica la corrupción de gente de clase alta. Pero sin irnos del tema, la evasión fiscal y corrupción nos acompañan a diario, lo más preocupante es que la Sexta y el Confidencial han asegurado que esto no es ni el 10% de lo que hay, cada día salen más nombres y mientras que escribo estas lineas van apareciendo más y más que llegarán las próximas semanas. Lo más curioso es que estos que han salido hasta ahora en España: Bertín Osborne, Rodrigo Rato, Pilar de Borbón, el ministro José Manuel Soria, Miguel Blesa, Pedro Almodóvar o Imanol Arias; son gente que tienen algo en común. Siempre han defendido la llamada patria, todos en alguna ocasión en mayor o menor medida se han sentido orgullosos de ser españoles.

Qué ironía. Muy patriotas ellos sacando el dinero a fuera, tributando en paraísos fiscales y no contribuyendo a Hacienda que es una parte importante de nuestro PIB. Ya estoy un poco harto de estos patriotas de pandereta, que mucha pulserita de España pero luego nos roban. Otros somos "antisistema" por no identificarnos con la bandera, por no querer al rey, o por votar a determinados partidos políticos, pero los antisistemas son ellos, porque nosotros trabajamos (los que podemos), pagamos religiosamente y hacemos la declaración de la renta, aún llegando difícilmente a final de mes. Y que no se nos ose no hacerlo, o deber cien eurillos, porque enseguida tendríamos una celda compartida con Rato... ah, no... que por lo visto si eres rico y defraudas millones no te pasa nada.

Bromas a parte, es una vergüenza  como se ríen en nuestra cara, hasta nuestro ministro de Industria nos ha estado tomando el pelo. Yo no sé como muchos españoles van a hacer la declaración de la renta este año, con estas noticias frescas que le hierven la sangre y más cuando hace no mucho una juez del Estado dijo que lo de "Hacienda somos todos" era solo un eslogan publicitario. Espero y deseo que todos los implicados independientemente de su rango social o importancia en su trabajo devuelvan el dinero por el bien de todos.

Espero que os haya gustado y que hayáis aprendido más del tema leyéndome, pues uno de los objetivos de este blog, aparte del ocio de las reseñas, es informar a la gente que se preocupa por estar informada y ser culta, con lo que si tenéis algo que añadir o alguna duda podéis preguntar o proponer nuevos temas en los comentarios.

¡Hasta la próxima!

jueves, 14 de abril de 2016

RESEÑA DE DAREDEVIL

En primer lugar para los que no hayan visto en su vida Daredevil haré un breve resumen del global de la misma.

Daredevil es una serie original de Netflix basada en el personaje de los cómics de Marvel creado por Stan Lee y Bill Everet. Matt Murdock es un joven que queda ciego en un trágico accidente, sin embargo la desgracia hace que se agudicen el resto de sus sentidos, especialmente el olfato y el oído. Hijo de un boxeador que muere asesinado por la mafia, Matthew decide entregar su vida combatiendo el crimen, siendo abogado por el día y justiciero por la noche del peligroso barrio de Nueva York, Hell's Kitchen. Este personaje tan peculiar ya tuvo su adaptación a la gran pantalla con Daredevil (2003) con Ben Affleck como el diablo de la Cocina del Infierno, una película desastrosa y nada recomendable que hizo que Affleck se ganara nuestro odio hasta la reciente BatmanVSuperman de Zack Snyder. El fracaso de esta película hizo que la Casa de las Ideas no quisiera probar un reboot del justiciero ciego, al menos en la gran pantalla, sin embargo hace año y medio le dieron la oportunidad a una serie de televisión y el proyecto no lo pudieron poner en mejores manos. Pues Netflix es una compañía seria y con productos de calidad. Hace cosa de un año se lanzó la primera temporada de 13 capítulos, todos el mismo día, como todas las series de la productora. El resultado fue un éxito absoluto, la serie le hace justicia a uno de los personajes más oscuros de Marvel, siendo una serie negra y de mucha acción, que para muchos críticos fue elegida la serie del año. Se caracteriza por la violencia y crudeza, con un poco de gore, pero sobre todo muchas, muchas, tortas. Esta no es una serie para todos los públicos. A pesar de ser de Marvel, narra la historia de un barrio sumido en la corrupción, guerra de bandas, tráfico de drogas e incluso de personas y, en medio, un hombre dispuesto a cambiarlo todo. Recomiendo si no habéis visto aún la Season 1 que la veáis y ahora nos metemos de lleno en la Season 2.


Esta temporada superará las expectativas altísimas de la primera. Tenemos a un Daredevil (Charlie Cox) con un traje mejorado, más maduro y cada vez más fiel a los cómics de Miller de los 80, teniendo que lidiar su vida de justiciero con su trabajo de abogado, como siempre sufriremos con cada golpe que reciba, que serán muchos. Los secundarios, Foggy Nelson y Karen Page cogen un protagonismo mayor, Foggy tras saber el secreto de su amigo, será un creador de dilemas morales, al igual que Karen con la que Matt avanzará su relación. Los nuevos antagonistas Punisher y Elektra harán que nos olvidemos de Fisk. Especialmente Punisher, cuya presencia es aterradora e imponente, su choque físico e ideológico con Daredevil marcará época. John Bernthal hace tan bien su papel que consigue que empaticemos con este antiheroe a pesar de sus métodos sin medias tintas.

Por otra parte, Elodie Young, como Elektra, aparecerá para poner patas arriba el mundo de Matt, una exnovia ejemplo de "femme fatal" fría, calculadora y asesina ¿Aliada o enemiga?.

Pronto lo sabremos, pero lo que no cabe duda es que vendrá acompañada de un mal mayor, La Mano, que nos hará recorrer el lado más místico y mitológico de Daredevil que solo los muy fans del hombre sin miedo conocemos. Además de este maravilloso argumento, hay que destacar el ritmo que nos tiene enganchados los 13 episodios alternando las dos tramas. En esta nueva temporada la temática judicial tendrá mucha importancia con capítulos casi enteros de juicios muy emocionantes. Las coreografías de las peleas son maravillosas, están perfectamente creadas pero cada golpe lo sentimos como real, ya pueden aprender muchos cineastas. Por supuesto esta temporada estará llena de violencia explícita, más aún si están Punisher y Elektra de por medio, a veces quizás se hace innecesaria y habrá escenas que no podremos evitar desviar la mirada de la pantalla. Sin embargo creo que esto muestra la valentía de Netflix y le da más realismo a un personaje crudo lo cual le honra.

La BSO es asombrosa, pienso que al igual que John Williams con Superman (1978) o Danny Elfman con Batman (1985) nos es imposible no escuchar el tema principal de John Paessano y no asociarlo a Daredevil, un grandísimo acierto.

La fidelidad y el respeto al cómic es calcada, con imágenes sacadas literalmente de las viñetas que servidor no esperaba ver nunca en TV. También destacar las referencias a otras series Marvel y Netflix como Agents of SHIELD o Jessica Jones. Por ponerle algún pero quizás las dos tramas principales funcionan mejor por separado que juntas, lo que nos da un final menos espectacular de lo esperado. Sin embargo no decepciona a nadie y por fin una serie de superheroes está en boca de todos, pues fan o no fan esta serie te encantará y con el final abierto parece que tenemos que prepararnos para algo aún más grande en próximas temporadas.

¡Gracias Netflix!