Hoy dejamos aparcadas las reseñas y volvemos a la rabiosa actualidad. Seguro que estas semanas, a no ser que os hayáis ido a vivir a otro planeta, os habréis hartado de oír hablar en los medios noticias sobre un país y más concretamente de sus papeles. Sí, efectivamente me refiero a Panamá. Antes de opinar os voy a explicar en que consiste esta trama destapada por la prensa internacional, tras una investigación de casi un año, en lo que se ha convertido en la mayor filtración de la historia.
Durante estas semanas no han dejado de aparecer nombres de gente pública como políticos, futbolistas, actores, cantantes, etc... de los que unos papeles incriminatorios con su firma, probaban que habían abierto una sociedad "offshore" en Panamá. Os preguntaréis donde está el problema, pues veréis, estas sociedades se crean principalmente, para hacer de pantalla y ocultar al verdadero titular de una cuenta bancaria. Esa cuenta no tiene por qué estar necesariamente en ese país, sino que lo normal es que esté en Suiza, Andorra u otros lugares utilizados tradicionalmente para ocultar dinero a Hacienda. Porque ahí está el quid de esa cuestión: cuando alguien no quiere que se sepa que es el titular de una cuenta, es porque ese dinero o bien proviene de actividades ilegales, o bien no ha sido declarado al fisco de su país. En algunos casos, estas sociedades también se usan para hacer pagos en B, por ejemplo, de comisiones en casos de corrupción.
La mayoría de los implicados han dicho que ellos no tenían nada que ver, y es obvio, ellos no la han creado. Normalmente no la crea directamente el evasor, sino sus asesores: o bien abogados o, más frecuentemente, bancos privados especializados en gestionar altos patrimonios. No es habitual que una persona privada conozca estas fórmulas ni que se ponga en contacto con un despacho como Mossack Fonseca (el despacho panameño que tramitó las sociedades). Entre las distintas fórmulas para rebajar la factura fiscal de sus clientes, les ofrecen las estructuras llamadas "offshore" por encontrarse en paraísos fiscales. Y la acogida de las mismas ha sido históricamente enorme porque, entre pagar a Hacienda (buscando fórmulas legales para minimizar la factura) y dormir tranquilo, y no pagar nada aunque sea corriendo un riesgo, muchísimos clientes adinerados prefieren la segunda opción.
Cabe destacar que esto no es ilegal, igual que crearla en Cuenca. Lo que es ilegal es lo que se hace con ella. Nadie paga por ocultar su patrimonio si no tiene nada que ocultar, porque eso es para lo que sirven las sociedades en Panamá. Luego es evidente que se crearon para fines ilícitos, como mínimo para defraudar a Hacienda. En consecuencia, claro que hay un problema con estas sociedades, y muy grave: de ahí la dimisión del primer ministro de Islandia o la delicada situación de Putin o Cameron. En España, muchos de los titulares de estas sociedades regularizaron su situación en la amnistía fiscal del PP, pero acogerse a esta medida implica que habían defraudado anteriormente.
La mayoría de los implicados han dicho que ellos no tenían nada que ver, y es obvio, ellos no la han creado. Normalmente no la crea directamente el evasor, sino sus asesores: o bien abogados o, más frecuentemente, bancos privados especializados en gestionar altos patrimonios. No es habitual que una persona privada conozca estas fórmulas ni que se ponga en contacto con un despacho como Mossack Fonseca (el despacho panameño que tramitó las sociedades). Entre las distintas fórmulas para rebajar la factura fiscal de sus clientes, les ofrecen las estructuras llamadas "offshore" por encontrarse en paraísos fiscales. Y la acogida de las mismas ha sido históricamente enorme porque, entre pagar a Hacienda (buscando fórmulas legales para minimizar la factura) y dormir tranquilo, y no pagar nada aunque sea corriendo un riesgo, muchísimos clientes adinerados prefieren la segunda opción.
Cabe destacar que esto no es ilegal, igual que crearla en Cuenca. Lo que es ilegal es lo que se hace con ella. Nadie paga por ocultar su patrimonio si no tiene nada que ocultar, porque eso es para lo que sirven las sociedades en Panamá. Luego es evidente que se crearon para fines ilícitos, como mínimo para defraudar a Hacienda. En consecuencia, claro que hay un problema con estas sociedades, y muy grave: de ahí la dimisión del primer ministro de Islandia o la delicada situación de Putin o Cameron. En España, muchos de los titulares de estas sociedades regularizaron su situación en la amnistía fiscal del PP, pero acogerse a esta medida implica que habían defraudado anteriormente.Y la pregunta del millón: ¿Por qué en Panamá?
La sociedad tenía que estar creada en un país no comunitario (para que no le afectara la directiva) y, preferentemente, donde haya secreto y no se pueda conocer el nombre de sus dueños. Es decir, Panamá. También sirven otros paraísos fiscales como las Islas Vírgenes, Bahamas, Bermudas... Pero Panamá tiene ventajas frente a estos otros centros 'offshore': es un país mucho más grande, estable, con una economía desarrollada y un sector financiero nacional sólido. Y ,además, tiene toda una industria especializada en esta operativa desde hace muchos años, como demuestra el caso de Mossack Fonseca. Tanto es así, que muchas sociedades en otros paraísos se crearon desde el bufete panameño.
Bien, ahora que estáis puestos en situación, toca hablar de si esto, independientemente de su legalidad, es moral. Creo que todos estamos de acuerdo en que no. Pero esto es nuestro pan de cada día, la ingeniería fiscal está de moda, mucha gente estudia economía para acabar buscando el limite de la legalidad, con el fin de ahorrar el máximo de dinero, porque este es nuestro sistema económico. El capitalismo ya fue definido como acumular el mayor capital posible y tratar de sacar el máximo beneficio posible. Kaynes planteaba un capitalismo salvaje, en el que no importaba a quien hundías para hacerte inmensamente rico. Ahora, aunque tenemos una economía más mixta, siguen sin importarnos los medios. Puesto que Amancio Ortega, un hombre que nació pobre, ahora es multimillonario y explota a millones de personas en países del tercer mundo, porque Felipe González defendía el socialismo radical en los 70 y ahora se forra y tiene un yate de lujo y así es la vida, los que están arriba no llegan sin haber pisoteado a alguien para darse impulso. El ser humano es insaciable: cuanto más tiene más quiere y esto explica la corrupción de gente de clase alta. Pero sin irnos del tema, la evasión fiscal y corrupción nos acompañan a diario, lo más preocupante es que la Sexta y el Confidencial han asegurado que esto no es ni el 10% de lo que hay, cada día salen más nombres y mientras que escribo estas lineas van apareciendo más y más que llegarán las próximas semanas. Lo más curioso es que estos que han salido hasta ahora en España: Bertín Osborne, Rodrigo Rato, Pilar de Borbón, el ministro José Manuel Soria, Miguel Blesa, Pedro Almodóvar o Imanol Arias; son gente que tienen algo en común. Siempre han defendido la llamada patria, todos en alguna ocasión en mayor o menor medida se han sentido orgullosos de ser españoles.
Qué ironía. Muy patriotas ellos sacando el dinero a fuera, tributando en paraísos fiscales y no contribuyendo a Hacienda que es una parte importante de nuestro PIB. Ya estoy un poco harto de estos patriotas de pandereta, que mucha pulserita de España pero luego nos roban. Otros somos "antisistema" por no identificarnos con la bandera, por no querer al rey, o por votar a determinados partidos políticos, pero los antisistemas son ellos, porque nosotros trabajamos (los que podemos), pagamos religiosamente y hacemos la declaración de la renta, aún llegando difícilmente a final de mes. Y que no se nos ose no hacerlo, o deber cien eurillos, porque enseguida tendríamos una celda compartida con Rato... ah, no... que por lo visto si eres rico y defraudas millones no te pasa nada.
Bromas a parte, es una vergüenza como se ríen en nuestra cara, hasta nuestro ministro de Industria nos ha estado tomando el pelo. Yo no sé como muchos españoles van a hacer la declaración de la renta este año, con estas noticias frescas que le hierven la sangre y más cuando hace no mucho una juez del Estado dijo que lo de "Hacienda somos todos" era solo un eslogan publicitario. Espero y deseo que todos los implicados independientemente de su rango social o importancia en su trabajo devuelvan el dinero por el bien de todos.
Espero que os haya gustado y que hayáis aprendido más del tema leyéndome, pues uno de los objetivos de este blog, aparte del ocio de las reseñas, es informar a la gente que se preocupa por estar informada y ser culta, con lo que si tenéis algo que añadir o alguna duda podéis preguntar o proponer nuevos temas en los comentarios.
¡Hasta la próxima!
¡Hasta la próxima!

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